martes, 12 de diciembre de 2017

Granada y la Huelga de 1934

martes, 12 de diciembre de 2017 0
En Alhama, Pinos Puente, Loja, Atarfe y Maracena el paro fue casi total y la causa principal era el paro forzoso en que se hallaban aquellas poblaciones campesinas en razón a la escasez de trabajo en dichas fechas.
Terminada oficialmente la huelga el 18 de junio, la reunión del Gobernador Civil con los líderes provinciales de UGT y Partido Socialista, entre otras medidas de acuerdo tomó la de liberar a los campesinos que habían sido encarcelados por orden gubernativa, la reapertura de las Casas del Pueblo clausuradas y el compromiso del Gobernador de limitar el empleo de la maquinaria agrícola.
Días después, el 29 de junio, se le participa al citado Gobierno Civil que ha comenzado a funcionar la Bolsa de Trabajo, dándole cuenta de las características que concurren en Armilla y que hacen difíciles la colocación de obreros.
El periódico IDEAL se hace eco de la noticia y expone el problema de colocación obrera que se cita en el Oficio enviado al Gobernador Civil: “Ha empezado de nuevo a funcionar el Registro local de Colocación obrera de este pueblo, sin duda por lo dispuesto en la Circular recientemente publicada por el señor gobernador civil de la provincia. El funcionamiento de dicho Registro en nada favorece al elemento obrero, toda vez que los 5.000 marjales de que se compone el término lo llevan en arrendamiento 282 labradores, que por la poca extensión de terreno que cultivan todas las faenas agrícolas la realizan ellos y sus hijos y son suficientes para hacerlas, puesto que a todas horas trabajan y otros, careciendo de recursos, las hacen unos a otros sin devengar jornal, por lo tanto, no necesitan concurrir al expresado Registro en busca de obreros, pues si les obligaran algunos no podrían abonar el jornal. En resumen, que los obreros que nada labran, con Registro o sin él, están en paro forzoso y sin vías de solución en este término municipal, por no existir medios para ello, ya que es muy reducido con relación al Censo Campesino, lo que deben tener en cuenta las autoridades cuando tomen medidas para atender al paro.”
Periodico Ideal, junio de 1934.

lunes, 11 de diciembre de 2017

BARRERA DOMINGO, Andrés

lunes, 11 de diciembre de 2017 0

Barrera Domingo, Andrés

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BARRERA DOMINGO, Andrés
Miembro de la UGT de Iznalloz (Granada)
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Miembro de la UGT de Iznalloz (Granada) de la que fue presidente. Finalizada la guerra civil fue detenido siendo condenado a 15 años de reclusión en Consejo de Guerra celebrado el 17 de octubre de 1942.
Fuentes: J. HIDALGO CÁMARA. Represión y muerte en la provincia de Granada 1936-1950.- Mojácar (Almería): Arráez Editores, 2014, p. 585

domingo, 3 de diciembre de 2017

La primera lista. María Izquierdo...

domingo, 3 de diciembre de 2017 0
La primera lista. 

“En las primeras elecciones yo iba la primera en la lista, por mi cargo de secretaria general, como solía hacerse. En el Comité Federal colocan de primero a Manuel Fernández Montesinos, que era el hijo del alcalde socialista fusilado en el 36, igual que su tío Federico García Lorca, y eso representaba un buen tirón, además Manolo tenía mucho éxito en los mítines. 

Yo pasé al segundo lugar, y a todos nos pareció bien ese cambio. Si yo volviera a hacer ahora la lista hubiera recuperado más a los históricos. Porque los jóvenes tapamos demasiado a los históricos, con los que conectamos pronto a través de Ginés, Juan Tapia, Ángel Gómez, Pedro Fornel...Todo ese núcleo de históricos que se fue uniendo y pudimos recuperar para la organización. Pero no llegaron a tiempo. Algunos de ellos, que eran maestros, ya estaban muy mayores. 

Por eso, lo mejor que se hizo en el Parlamento fue el reconocimiento para los maestros de la República y se les reconoció la pensión como si hubieran estado en activo. A mi también me interesó destacar, desde el principio, el tema de la mujer en los mítines y a partir de este momento no había ya ninguna reserva en los ambientes políticos contra la promoción de la mujer. Pero tarda mucho en producir sus frutos este fenómeno”.



Foto de Izquierdo Rojo, María
PSOE
I Legislatura ( 1979-1982 )
Izquierdo Rojo, María
Ficha personal
  • Diputada de la Constituyente ,  I y  III legislaturas.
  • Casada y separada. Estudió Filosofía y Letras en Oviedo. Profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada. Doctora en Filología Románica. Ingresó en el PSOE y UGT en 1973, desempeñando los cargos: Secretaria Provincial de Formación FETE-UGT, Secretaria de Formación de la Agrupación Provincial del PSOE en Granada, Representante en el Comité Federal de la Agrupación Provincial del PSOE de Granada. Diputada por Granada en las elecciones del 15 de junio de 1977. Consejera en la Junta de Andalucía (PSOE) en 1978. Es Promotora de los centros Asesores de la Mujer de Málaga, Granada, Córdoba y Sevilla. Cesa tras las elecciones municipales del 3 de abril de 1979. En la actual Legislatura es elegida Secretaria Segunda del Congreso de los Diputados.

El Duende se hizo cante....

Tenía miedo, no quería quedarse solo en su casa de Alcalá 102, y le preguntó a la madre de Rafael qué debía hacer, si permanecer o irse de una ciudad en cuyos campos él mismo vislumbraba un porvenir lleno de muertos. Le ofrecieron casa y él simuló dudar, pero la decisión estaba tomada, iría a Granada. "Me voy a Granada y que sea lo que Dios quiera". 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Carta de Emucesa al Juez Garzon, 2008 - Enterramientos

viernes, 1 de diciembre de 2017 0
"De las 515 inhumaciones comprendidas en el listado y que pudieran estar relacionadas con la causa de la solicitud se ha tratado de averiguar su situación y destino posterior, con el resultado de que ninguno de los restos correspondientes a tales cadáveres pueden ser localizados. La razón es que todas las fosas en que se produjeron los enterramientos fueron posteriormente reutilizadas en buena parte, y finalmente entre los años 60 y 80 del pasado siglo XX, fueron levantadas todas, exhumándose su contenido para depositarlo en osario general sin identificar.
De los datos existentes en la Empresa e investigación realizada, se obtiene el resultado siguiente: Se desconoce la ubicación de los sitios denominados "Ensanche", "Bancal" y "Pie Cerro", por lo que ningún dato físico se ha podido constatar. En cuanto a las fosas del Patio de Santiago, San José y San Ramón, fueron levantadas para realizar construcciones funerarias y urbanización, sin que conste el destino de ninguno de los restos. En cuanto al Patio de la Ermita, fue igualmente objeto de exhumación y construcción por esta Empresa (creada en 1.991), pero de las fosas relacionadas únicamente quedaba identificación de dos, las números 451-izquierda y 452- izquierda. La primera fue objeto de exhumación el 30 de noviembre de 1.995, y sólo contenía unos restos con la identificación "Eloisa". La segunda fue objeto de exhumación el 20 de marzo de 1.996, pero se comprobó que estaba vacía."


viernes, 10 de noviembre de 2017

Fallecieron en 1975

viernes, 10 de noviembre de 2017 0
El 20N hay quien conmemora a muerte del  dictador y quien celebra el nacimiento de una nueva etapa para España que nos llevo, con extremas dificultades, a una democracia.

Entre 1975 y 1978, cuando se aprobó la constitución, también fallecieron distinguidos socialistas, personajes de la Vida de España, aquí algunos de ellos:

Fallecieron en 1975, entre otros destacados socialistas: Emiliano M. Aguilera, escritor, alumno de Julián Besteiro, autor del prólogo de mi libro El pensamiento político de Julián Besteiro; falleció en Barcelona. En México, Francisco Azorín, arquitecto y diputado, autor con Emiliano Barral del mausoleo dedicado a Pablo Iglesias en el Cementerio civil de Madrid; Vicente M. Sansano, concejal y diputado provincial por Alicante, fiel a sus ideas hasta el último instante de su vida; Julio Álvarez del Vayo, ministro de Estado en los gabinetes dirigidos por Largo Caballero y Negrín; fue adicto al comunismo ruso, luego al chino. Cipriano Mera, destacado militante anarquista, que hizo frente con las fuerzas que mandaba en Madrid a los comunistas, al final de la guerra. En Bélgica, Achile van Acker, presidente de la Cámara de diputados y jefe del Gobierno socialista belga. En Francia, Guy Mollet, secretario del Partido Socialista SFIO, jefe del Gobierno francés. En Madrid fallecieron Maximiano García Venero, escritor, y Sebastián Miranda, escritor y escultor, entre otros. En 1976 se extinguieron, entre otros, Julio Just, ministro republicano. En Madrid, José García Mercadal, escritor, con cerca de cien años. André Malraux, escritor y político francés. En China, el dictador comunista Mao-Tse-Tung. En 1977 fallecieron, entre otroas relevantes personalidades socialistas: en México, Bruno Alonso, a los noventa años, acompañado hasta su tumba por numerosa concurrencia; fue diputado por Santander y comisario de la flota republicana durante la guerra civil. En Bogotá, Paulino Gómez, ministro del Gobierno vasco. En Madrid, donde se hallaba transitoriamente, Victor Larock, escritor y ministro belga.

Honor y Gloria a estos Socialistas!

viernes, 3 de noviembre de 2017

ABAD PUERTAS, Antonio

viernes, 3 de noviembre de 2017 0
ABAD PUERTAS, Antonio
Afiliado Agrupación Socialista de Motril (Granada)
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Miembro de la UGT y afiliado a la AS de Motril (Granada). Finalizada la guerra civil fue detenido resultando absuelto en Consejo de Guerra celebrado el 8 de septiembre de 1939.
Fuentes: J. HIDALGO CÁMARA. Represión y muerte en la provincia de Granada 1936-1950.- Mojácar (Almería): Arráez Editores, 2014, p. 747

lunes, 30 de octubre de 2017

La Barraca en la casa de Federico

lunes, 30 de octubre de 2017 0
http://www.ideal.es/hemerotecadegranada/barraca-actuo-fuente-20171017120406-nt.html

Entre el bullicio de los niños, que afanosamente dibujaban a Lorca en la plaza del Prado, una persona mayor, con voz entrecortada, dijo: "Hacer esto ha costado mucha sangre". El 9 de octubre de 1982, Fuente Vaqueros homenajeó a Federico y al grupo de teatro "La Barraca" en el cincuenta aniversario de la primera función de la compañía. Para recordarlos, el pueblo de la vega granadina invitó a los 'barracos' María del Carmen García Lasgoyti, Miguel González Quijano, José Obradors, Carmen García Antón, Julia Rodríguez Mata, Julián Risoto, Carmen Galán y Luis Ruiz-Salinas, todos ellos compañeros del poeta con el que compartieron la labor de llevar el teatro a todos los rincones de España.

El acto comenzó con un pasacalles en el que participaron todos ellos junto a los miembros de "La Barraca del Teatro Itinerante de Aranjuez". Juntos cantaron y bailaron canciones musicadas por Lorca: "Vito, vito", "Los cuatro muleros", "Anda jaleo", "La Tarara", "Los Peligrinitos" y el "Zorongo". En medio de la alegría y el chiquillerío, llegaron hasta la casa natal del que fue su amigo, donde escucharon sus poemas de la voz emocionada de Alicia Hermida, actriz y codirectora de la compañía madrileña, que recitó acompañada por la guitarra de Antonio Losada.

"A parte del 5 de junio, este día es uno de los más importantes que ha tenido Fuente Vaqueros –explicaba el alcalde del municipio granadino Francisco Martín a Alfonso Alcalá, responsable de la crónica publicada por este periódico– Es la cosa más bonita que he visto hasta ahora. Ver a los niños cantando sus canciones de Lorca, aprendiendo más sobre él, ha sido impresionante".

A las cinco de la tarde, Isabel García Lorca, hermana del poeta, abrió la puerta de la casa donde nació, un 5 de junio de 1899 Federico y que, por cierto, había sido adquirida por Diputación en enero de aquel 1982 y aún faltarían 4 años (hasta el 29 de julio de 1986) para que abriera sus puertas como casa museo. Una curiosidad más, aquella era la primera vez que Isabel pisaba esa casa ya que ella era hija del segundo matrimonio del padre de Federico y, cuando ella nació, la familia ya no vivía allí.
"Estoy muy contenta, pero todo es una mezcla de emoción, alegría y pena. Fuente Vaqueros es un pueblo extraordinario con una gente magnífica en donde Federico se mantiene tremendamente vivo", le contó Isabel a Alfonso.

"Estoy muy contenta, pero todo es una mezcla de emoción, alegría y pena. Fuente Vaqueros es un pueblo extraordinario con una gente magnífica en donde Federico se mantiene tremendamente vivo", le contó Isabel a Alfonso.
Federico Rodeado por mienbros de La Barraca / 
ARCHIVO DE IDEAL
En nombre de todos los "barracos" tomó la palabra Carmen García Lasgoyti: ""La Barraca" representó nuestra juventud y hoy nos sentimos todos rejuvenecidos con este homenaje. Federico era una persona que emanaba alegría, esperanza, belleza. El pueblo era lo que más le gustaba..." Algunos de ellos estuvieron en Granada hacía 50 años, en la primera representación del grupo en esta tierra (su primera función fue en Burgo de Osma, el 10 de julio de 1932) durante los días 7 y 8 de octubre de aquel año con motivo de la celebración del IV Centenario de la fundación de la Universidad de Granada. Entonces la lluvia les impidió montar su escenario en el Corral del Carbón y se trasladaron al Isabel la Católica para representar "La vida es sueño". Fue todo un éxito y el público, que pagó cinco pesetas de entrada, pudo ver interpretar a Federico el personaje de "Sombra". Al día siguiente, en el patio del antiguo cuartel de Santo Domingo representaron entremeses de Cervantes en una función para niños de escuelas públicas y familias de obreros.
'La vida es Sueño' por La Barraca / 
TORRES MOLINA/ARCHIVO DE IDEAL
El 6 de junio de 1992, los de "La Barraca" volvieron a la "casa madre" del poeta para hermanarse con él durante el tradicional "Cinco a las cinco" e inauguraron una exposición sobre el grupo teatral. María del Carmen García Lasgoity, Carmen Galán, María Fernanda Thomas de Carranza, José Obradors, Arturo Ruiz del Castillo, Pedro Miguel González Quijano, Eduardo Rodríguez Huéscar y Luis Saenz de la Calzada acudieron al encuentro. De los casi setenta componentes, vivían una veintena. La mayoría murieron en el exilio o durante la Guerra Civil.
Supervivientes de La Barraca en el '5 a las 5' / 
JUAN ORTIZ. ARCHIVO DE IDEAL
En 1998, dentro del Año Lorca, la compañía "Federico García Lorca", una cantera de diez jóvenes actores dirigidos por MIguel A. Butler, estrenó un "Homenaje a La Barraca" en el Teatro Alhambra.
Actores de la compañía 'Federico García Lorca' en un descaso de los ensayos / 
ALFREDO AGUILAR
En 2012 y durante cuatro temporadas, "Teatro para un Instante" recuperó aquella aventura teatral y llevó el alma del poeta granadino a muchos rincones de la provincia.
Teatro para un Instante, una vez más 'La Barraca' en la casa de Lorca / 
RAMÓN L. PÉREZ

jueves, 19 de octubre de 2017

Santa Fe, noche del 22 de Julio de 1936

jueves, 19 de octubre de 2017 0
Acta del Ayuntamiento del 22 de Julio de 1936

viernes, 13 de octubre de 2017

García Lorca, el duende en Rosario.

viernes, 13 de octubre de 2017 0


Investigación histórica, búsqueda detectivesca de fuentes esquivas, a veces fantasmáticas, y un discurso autorreflexivo, metaliterario, se combinan en García Lorca, el duende en Rosario.

El texto es una suerte de viaje que conduce al lector a través de un entramado de datos, historias, anécdotas y asombros.

EN SU VISITA SE RELACIONÓ CON LAS "FUERZAS VIVAS" DE LA CIUDAD Y VIVIÓ LA NOCHE ROSARINA INTENSAMENTE
La investigación de Daniel Feliu constituye un trabajo de memoria histórica que nos muestra a Federico García Lorca en un momento de plenitud creativa, tres años antes de ser asesinado.

El libro construye una memoria conmovedora y conmovida, que va tras los pasos del poeta granadino que pasó por Rosario como un sueño de una noche de verano.

Es una memoria polifónica, formada por distintas voces, pero que no se agota en datos y documentos, sino que también transmite la fuerza de una pasión que se contagia a los lectores.

Federico García Lorca llegó a Rosario el 22 de diciembre de 1933. Tenía 35 años. Sus libros de poemas Romancero gitano (1928) y Poeta en Nueva York (1930) eran ya conocidos. Poco antes de su llegada, en septiembre de 1933, su obra de teatro Bodas de sangre había sido estrenada con gran éxito por la compañía de Lola Membrives.

El poeta vino a pronunciar la conferencia Juego y teoría del duende. El enigma del alma española en el teatro Colón. El texto completo de la conferencia se incluye en la edición.

El autor estuvo menos de dos días en Rosario (llegó el viernes 22 de diciembre de 1933 al mediodía, y volvió a Buenos Aires el sábado por la tarde), pero su paso quedó reflejado en crónicas periodísticas y en la memoria de testigos. El trabajo de Feliu rescata estos hechos del olvido.

Publicado por el sello rosarino Baltasara Editora, sus páginas incluyen fotos periodísticas, facsímiles, recortes de diarios, cartas, programas de funciones de teatro, carteleras y manuscritos.

La visita fue breve pero intensa. Y contó además con la participación de una compleja trama de personajes que incluyó empresarios, actores, periodistas, y representantes de diversas instituciones: las pomposamente denominadas "fuerzas vivas" de la ciudad de entonces.

Como sucede en algunas obras teatrales, a veces hay una trama principal y otra secundaria, no menos importante. La investigación de Feliu descubre esa trama secundaria en la que se mueven personajes que pertenecen a la propia historia familiar de García Lorca, personajes secretos que develan otros motivos, ocultos y sorprendentes, del viaje del poeta.

Y además, más allá de las tramas primaria y secundaria, entre bambalinas, se produjo en aquella visita un recorrido valleinclanesco, iluminado por luces de bohemia, un derrotero a través de la noche rosarina, por bares y restaurantes para artistas, intelectuales, revolucionarios y periodistas.

Ya nada de eso existe en la ciudad que recibió al poeta. Acaso una misma sensación de melancolía atraviese a los lectores de Rosario, o de España, o de cualquier lugar del mundo, al recorrer esas páginas.

Pero además, la investigación del autor presenta otros matices. Genera lecturas diversas, e invita a ensayar diferentes formas de construir sentidos por parte de los lectores.

Como trabajo de reconstrucción de la memoria histórica, en el texto se entrecruzan y conjugan dos maneras de concebir el pasado.

Por un lado, el hecho cotidiano, la historia de la vida cotidiana, de los detalles. Por el otro, el hecho extraordinario, las acciones de los personajes sobresalientes destinados a ocupar el canon.

Esas dos maneras de enfocar la historia, que dan lugar a sendas corrientes historiográficas, se combinan y conjugan con naturalidad en el trabajo de Feliu, que sigue los pasos del poeta granadino por Rosario.

Este hecho, contado desde el detalle minimalista, y también como acontecimiento histórico trascendente, está además puesto en contexto.

Y es a partir de esta recuperación de los datos contextuales que el trabajo de Feliu adquiere una nueva dimensión y valoración.

El campo cultural de Rosario en 1933 aparece retratado con precisión. Los distintos agentes que componen el campo, las distintas posiciones dentro del mismo, las tensiones y, sobre todo, la relación del campo cultural con el contexto político y social de la época, de la Argentina y de Europa, forman parte de la minuciosa descripción de Feliu.

El mundo de la bohemia, de los bares para noctámbulos, de los teatros (muchos de ellos ya desparecidos) y del periodismo cultural desfilan por las páginas de García Lorca, el duende en Rosario. Los viejos fantasmas del teatro rosarino de aquellos años adquieren carnadura y se pasean por las páginas del libro.

Y aquí también es legible un trabajo de recuperación de la memoria histórica de un sector del campo cultural que, por distintos motivos, ha permanecido muchas veces en el olvido.

García Lorca, el duende en Rosario es resultado de más de tres años de investigación, y ese trabajo es recuperado no solo en el espesor y la precisión de los datos, sino que también se convierte en materia narrativa, metaliteraria.

El texto nos cuenta cómo fue concebido. El proceso y las condiciones de su producción son también parte del tema, y se despliegan como una suerte de novela de detectives: la búsqueda de los indicios, de las huellas, de los vestigios, de los testimonios y de los documentos de los pasos de Lorca por Rosario constituyen una historia dentro de la historia.

La dimensión metaliteraria convierte la obra de Feliu en un texto autoconsciente, con autorreferencialidad reflexiva, autocrítica, y carácter lúdico con relación al trabajo de escritura y las condiciones de su propia construcción.

La investigación misma es uno de los referentes del libro. El proceso de creación se despliega ante los ojos del lector a medida que se desarrolla su lectura.

"Desde el estribo del vagón, el poeta agitó su mano en señal de despedida. Aquel ademán debe estar dormido en la atmósfera de Sunchales. Es cosa de advertirlo para que sea respetado por todos los que lo sepan…", señala el periodista rosarino Horacio Correas en Estampa de Federico García Lorca en Rosario.

Y el libro de Feliu, que reproduce como epígrafe el texto de Correas, retoma la advertencia del periodista, y la expande. El autor de García Lorca, el duende en Rosario sale a buscar otros tantos ademanes lorquianos dormidos en la atmósfera de Rosario, y los despierta, y los hace desfilar ante los ojos del lector.

Además de investigador y escritor, Feliu es actor. Su relación con la palabra posee un aspecto performativo, corpóreo. Y el texto logra estar acorde a la materia que trata. Tiene el tono, la cadencia y, sobre todo, la pasión necesaria para describir el siempre etéreo, inasible paso de un duende.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Antonio Garrido Noble

miércoles, 11 de octubre de 2017 0
GARRIDO NOBLE, Antonio. Comunista, fue uno de los 8 guerrilleros que, al mando de Enrique Robles,  pasaron a España el 21 de agosto de 1945, a bordo de una barca denominada “Pasionaria”. 

Sin mayores contratiempos, desembarcaron en las cercanías de Castell de Ferro (Granada), teniendo como objetivo llegar a Sierra Tejada “por la parte de arriba”.  Según Eusebio Rodríguez Padilla, desembarcaron “en el punto denominado Era de Juan Vargas, de la playa de Guardias Viejas (Almería), continuando por la carretera de Balerma (Almería) a Tarambana, siguiendo en dirección a Benínar (Almería), por donde entraron a la provincia de Granada” (RODRÍGUEZ, E., 2004, 472). 

El 31 de agosto de 1945 en un enfrentamiento con la guardia civil que tuvo lugar en el término de Órgiva (Almería) murió uno de los guerrilleros del grupo, José Alonso López. El 21 de septiembre de 1945, en “el lugar conocido como Los Aguaderos, término municipal de Alhama de Granada, en la Sierra de Tejeda. 
Enfrentamiento de la Guardia Civil, fuerzas de Regulares del Tercer Tabor de Alhucemas y la Guerrilla, resultando muertos seis guerrilleros. Sobre las 15:00 horas el jefe de puesto de la Guardia Civil de Alhama de Granada tuvo noticias de la existencia de una partida guerrillera compuesta por siete hombres en la Sierra de Tejeda y, más concretamente, en las inmediaciones de Los Aguaderos, por lo que se puso en contacto con la Comandancia de Málaga y tropas de Regulares de Alhucemas, con la intención de tratar de cercarlos, lo que lograron sobre las 18:00 horas, y establecido el cerco, inició la Fuerza de Málaga y Regulares iniciaron el ataque para localizar la partida guerrillera, objetivo que se consiguió cuando éstos rompieron el fuego contra las fuerzas atacantes, repeliendo los de Málaga el ataque con las armas que portaban y consiguiendo que tres de los guerrilleros retrocedieran, haciéndolo en la dirección donde se encontraba apostada la fuerza de la Guardia Civil de Alhama de Granada, abrieron fuego contra los guerrilleros, resultando los tres muertos. 

Otros tres miembros de la partida murieron en la acción realizada por la Fuerza de Málaga, y uno de ellos logró escapar”.  (RODRÍGUEZ, E., 2004, 472). Al encontrarse indocumentados y no ser reconocidos por los vecinos del lugar, el 23 de septiembre de 1945 fueron enterrados como desconocidos en el cementerio de Alhama de Granada. 

AHPCE, Informes sobre camaradas, jacques 653-654 y 836; RODRÍGUEZ, Eusebio, 2010, 472

martes, 10 de octubre de 2017

Rafael Martínez Esteve

martes, 10 de octubre de 2017 0

Rafael Martínez Esteve (Valencia, 1894-Madrid, 1965), fue detenido en Tablada el día 19 de julio de 1936, juzgado en consejo de Guerra y condenado a muerte, pena que posteriormente le fue conmutada por la de 20 años de prisión, que tampoco cumplió íntegra gracias a las gestiones de su hija. Una vez en libertad, se trasladó a Madrid donde murió en 1965, con 71 años de edad, rodeado de sus familiares. Martínez Estéve fue una gloria de la Aeronáutica española con vuelos históricos internacionales antes de la Guerra Civil.
Nadie pensó en aquellos días de julio de 1936, que sin la posesión de Sevilla por el general Queipo de Llano y su reducido grupo de seguidores, la sublevación  hubiera fracasado en la Península. Pero así fue. Y para que Queipo de Llano triunfara en Sevilla tuvieron que ocurrir nada menos que veinte hechos insólitos, increíbles, irrepetibles… Providenciales como había profetizado el humanista Alejandro Pérez Lugín el día 15 de mayo de 1923 en el Ateneo hispalense.


José Fernández de Villa-Abrille y Calivara

José Fernández de Villa-Abrille y Calivara (Madrid, 1878-1946) fue dado de baja en el Ejército a finales de 1936, el día 23 de diciembre, víspera de la Nochebuena. Luego fue sometido a consejo de Guerra en 1937 y condenado a seis años de prisión correccional, que cumplió en Sevilla íntegramente en el chalet del Ave María, en Nervión, que fue una de las cárceles militares de Sevilla durante la Guerra Civil. Puesto en libertad en 1942 marchó a Madrid donde falleció en 1946, con 68 años de edad, en una pensión madrileña, solo, pobre y abandonado.

La brutal rebelión militar-fascista de julio de 1936 y el asesinato de generales leales a la Republica.
una parte de los Generales y otros Oficiales del Ejército y la Marina que llevaban largo tiempo conspirando contra la República se sublevaron frente al legítimo Gobierno de la misma, cuyo Presidente era Don Manuel Azaña Díaz. Fue una traición a la Ley, a la legitimidad y a sus propios juramentos, que aquellos rebeldes ultraderechistas y sus "herederos" actuales han tratado siempre de edulcorar y abaratar mediante vocablos como "alzamiento" o "movimiento". Poco han hablado y hablan, igualmente, de que, verbigracia, Calvo Sotelo estaba metido en la gestación del golpe de estado, o de que destacados monárquicos negociaban con Mussolini la entrega de armas y dinero para la sublevación. Lo cierto es que exprimieron al máximo el brutal asesinato de Calvo Sotelo como apología y coartada para su rebelión.

Sevilla fue la clave. 19 de Julio de 1936

Sin el triunfo de Queipo de Llano en Sevilla el 18 de julio de 1936 no hubiera logrado el Alzamiento triunfar a su vez en España. Sevilla fue la clave. 

Pero lo fue doblemente gracias a las actitudes sorprendentemente positivas de dos jefes militares republicanos. De manera que a las dieciocho ocasiones límites que determinaron el éxito de Queipo de Llano entre los días 17 y 25 de julio de 1936, hay que añadir dos más: veinte hechos providenciales a favor de los sublevados.
Resulta que en los últimos días anteriores al 18 de julio de 1936, el jefe de la II División Orgánica, general de División José Fernández de Villa-Abrille y Calivara, conoció en al menos cuatro ocasiones la conspiración de Queipo de Llano y de tres de sus hombres de confianza en la División, el comandante José Cuesta Monereo y los capitanes Manuel Escribano Aguirre y Manuel Gutiérrez Flores, todos afectos al Estado Mayor  de la II División Orgánica de Andalucía. 

Fueron muy significativos tantos los encuentros como los resultados de total rechazo del general Fernández de Villa-Abrille a las repetidas propuestas de los conspiradores, pero nunca denunció los gravísimos hechos a sus jefes superiores, el director general de Aeronáutica ni al ministro del Ejército. Queda claro que su denuncia hubiera supuesto la detención inmediata de Queipo de Llano y sus colaboradores y por tanto la paralización del Alzamiento en Sevilla. Y en España…

Todavía el mismo 18 de julio de 1936 se produjo otro hecho trascendental a favor de los sublevados como fue la actitud del jefe del Aeródromo de Tablada, comandante Rafael Martínez Esteve, cuando desobedeció la orden del gobernador civil republicano de Sevilla, José María Varela Rendueles, para que bombardeara las plazas Nueva y de San Francisco donde estaban actuando los dos únicos cañones con que contaba la Primera Batería del Regimiento de Artillería Ligera mandados por los capitanes artilleros Vicente Pérez de Sevilla y Fernando Barón Mora-Figueroa, éste solo con fusileros. El comandante Martínez Estéve aceptó la orden, decidió que una escuadrilla fuese cargada con bombas y quedara en línea de despegue en Tablada, pero no dio la orden final de que levantara el vuelo y bombardeara el centro de la ciudad.Hubiera sido una catástrofe: el final del alzamiento y la muerte de decenas de personas civiles.

También este hecho hubiera abortado el triunfo de Queipo de Llano la tarde del 18 de julio de 1936. Y no hubiera habido Alzamiento en España, como bien reconoció Ramón Serrano Suñer, que no fue precisamente amigo del general Queipo de Llano.

Estos dos hombres claves en la historia española no fueron fusilados como otros compañeros militares, pero sí sufrieron las humillaciones de ser encarcelados y expulsados del Ejército, pese a las brillantes Hojas de Servicios de ambos. Y a los testimonios a su favor de Queipo de Llano, Cuesta Monereo, Gutiérrez Flores y Escribano Aguirre. Al menos, salvaron la vida.

Desde la prevista voladura de la presa de Cala que hubiera inundado la ciudad el mismo 18 de julio y el ataque de los mineros de Río Tinto, hasta los hechos protagonizados por Fernández de Villa-Abrille y Martínez Estéve, un rosario de circunstancias excepcionales ayudaron a Queipo de Llano a salir triunfante.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Miguel Vega Álvarez (1915-2006)

sábado, 30 de septiembre de 2017 0
Miguel Vega Álvarez (1915-2006) nació en la estación del ferrocarril de El Cuervo. Su padre era ferroviario y trabajaba allí, donde pasó los primeros años de su vida. Hasta que cumplió 14. Fue entonces cuando su familia se trasladó a Jerez. Siempre se acordó de las palabras que le dijo su abuelo antes de marcharse: “Miguel, por bien, por muy bien que te vaya a lo largo de la vida, donde quiera que estés, lejos, muy lejos de este lugar, nunca podrás olvidar estos años que has pasado aquí. Son los años que siempre se recuerdan como los mejores”. Y no se equivocó. “Siempre que tuve ocasión pasé por allí”, cuenta el propio Miguel en su biografía, Episodios personales, reminiscencias de la Guerra Civil española, y que este sábado 30 de septiembre, a las 19:30 horas, en la biblioteca Sebastián Oliva de la CNT de Jerez —en el edificio de la plaza del Arenal— recordarán a través de una entrevista que le hicieron a Miguel en el año 2000.
Miguel es un anarquista jerezano que vivió en sus carnes el movimiento obrero durante la II República, el inicio de la Guerra Civil y la represión —estuvo preso por pertenecer a la CNT—, por lo que se terminó fugando de la cárcel y, finalmente, exiliándose en Francia, después de estar muchos años vagando por el país de forma clandestina. Es hermano de Cristóbal Vega Álvarez, conocido por su faceta literaria, y por haber estado en las prisiones españolas en torno a 1958 y haber protagonizado una campaña internacional por su liberación como preso político —“el obrero poeta”, lo llamaban—. “A partir de la fundación de la Falange Española empezaron tiempos de violencia. Las bandas fascistas provocaban altercados violentos a pistoletazos. Atacaban a las juventudes de izquierdas, nos defendíamos, se luchaba a brazo partido, en situación de desigualdad absoluta, con el fascismo que se veía venir con toda su bestialidad”, relata el propio Miguel en su libro.
Así cuenta cómo lo trasladaron a la cárcel de San Lorenzo: “Fue bastante desagradable. Nos amarraron, unos con cuerdas, otros con alambres (…) La manta y la poca ropa que teníamos era lo que se podía llevar (…) Yo estaba en la sexta galería. Éramos unos 1.200. El suelo era de madera. Nos pertenecía a cada uno unos 50 centímetros a lo ancho. El ancho de la galería no recuerdo más o menos cómo era, pero donde terminaban los pies de la fila que había tenido la suerte de coger un sitio junto a la pared, allí empezaba otra fila. Y así sucesivamente, hasta juntarse con la fila de la otra pared, que también tenían la suerte de tener la cabeza junto a la pared. Total, cruzados los cuerpos más o menos. Algo espantoso el hacinamiento”.
Luego fue a otra prisión, Porlier, donde estaba recluido junto a unos 6.200 presos, hacia 1939. “Tenía la convicción de que a mí me tenían muchas ganas los falangistas de Jerez —relata Miguel—, nos habíamos enfrentado varias veces en la calle y eso no lo perdonarían por nada. La primera vez que se presentó Solís, el abogado de marras, en la cárcel de San Lorenzo, de seguida me largó: Tú pertenecías a las Juventudes Libertarias y además fuiste de la comisión organizadora del Ateneo Libertario. 
Le dije que eso estaba dentro de la Ley.
 Sí, pero ahora no. Fue lo que me contestó”.
El anarquista jerezano cuenta que vio de cerca a las conocidas como las Trece Rosas antes de ser fusiladas, en el que es uno de los episodios más crueles —y simbólicos— de la represión franquista. “Estas chicas se entretenían jugando al abejorro —es un juego que consiste en ponerse tres personas de pie en fila, el de en medio con las manos en la boca haciendo el abejorro, y tratar de darle un coscorrón a uno de los que tiene al lado—. Así trataban de pasar la última noche de sus preciosas vidas aquellas lindas muchachitas. Cómo me impresionó aquello. Verlas tan jovencitas resignadas y dispuestas a morir con coraje”, cuenta Miguel Vega. En agosto de 1939, añade, también fueron fusilados 63 miembros de las Juventudes Socialistas y las Juventudes Libertarias. “Listas oficiales. Extraoficiales, muchos más”, agrega.

Pero Miguel siguió adelante con su plan. “Esta vez ya no tenía que contar con nadie. Las decisiones las tomaría yo solo. Así me entendería perfectamente con la comunidad que formé: discutía las decisiones y siempre llegaba a un acuerdo por unanimidad”, escribe con sorna el propio Miguel en sus memorias. Vega Álvarez se terminó refugiando en la estación de El Cuervo. Allí pasó una noche entera poniéndose al día con su madre, a la que no veía desde hacía meses. Sus padres, antes de volver a marcharse, le dijo: “Hay que ver, Miguel, con lo que tú has jugado y has correteado por todos estos campos y que tanto sé que te gusta esta estación de El Cuervo y que tengas que estar escondiéndote aquí donde naciste y te criaste, qué cosas tiene el destino tan desagradables como impensables”.El jerezano terminó regresando a la cárcel de San Lorenzo, donde fue diseñando poco a poco su plan de fuga, a sabiendas del riesgo que corría, porque todo el que lo intentaba, o simplemente parecía que lo hacía, sufría graves consecuencias en forma de palizas y torturas. Por aquel entonces ya estaba procesado, y en cualquier momento podía ser llamado a consejo de guerra, por lo que temía por su vida y se la jugó. El día elegido fue el domingo 25 de febrero de 1940 —“y no el 27 como consta en los papeles o documentación o expediente que tengo en mi poder de la Dirección General de Seguridad”, desmiente Vega—. “Salimos sin ser vistos. Nos tapamos pronto con unos montones de tierra. Después con unos muros de otras construcciones y pronto estuvimos mezclados con el público que paseaba por un paseo que estaba no demasiado lejos de por allí”, relata el anarquista, que acabó en casa de un familiar del compañero que se había fugado con él, que finalmente terminó entregándose.
Muchos años después de su fuga, Miguel seguía en busca y captura. Su cambio de nombre —se hizo llamar Francisco Hidalgo Cañestro, como un tío político suyo— no era suficiente. A finales de los 50, la policía y la guardia civil iban a su casa preguntando por él. “Esto era cada vez más desesperante”, dice en su biografía. Por eso, cuando sentía que “se cerraba la tenaza” sobre su cabeza, decidió comprar un billete de avión y exiliarse en Francia. Seis interminables meses después se reunió con él su pareja, Mary, que lo acompañó durante todas estas peripecias. También viajaron con ella sus hijos. El anarquista, después de todo lo vivido —años en prisión, vida en clandestinidad, exilio…— se lamenta de una cosa: “Lo triste de todo esto es el olvido oficial de nuestros mártires. Que no se hayan preocupado de buscar datos para hacer un censo lo más aproximado de todos aquellos crímenes. Ya cada vez van quedando menos por lo tanto cada vez más difícil. Y mejor para los herederos del franquismo, los hijos y los nietos de aquellos criminales, que viven muy bien en esta Constitución democrática que no querían, que la detestaban, pero que se están aprovechando”.

La Carta de Abuelo, memorias de Julian Zugazagoitia

Julián Zugazagoitia Mendieta fue un político, periodista y escritor español fusilado por el gobierno de Francisco Franco cuando contaba apenas con 41 años de edad. Al finalizar la Guerra Civil Española era el secretario general de Defensa Nacional, y tras exiliarse en Francia fue capturado por la temible policía secreta de Alemania, la cual lo entregó al franquismo.
En la última carta que Zugazagoitia escribió le pidió a Julita, su esposa, que, “de poder, os decidáis a embarcar para Méjico, ya que a España no debéis pensar en venir y en Francia, con el bloqueo inglés, la vida irá haciéndose cada vez más difícil. En Méjico, además de paz, encontraréis las ayudas que podéis necesitar”.
De esta manera, en México nació Sonia Villarías Zugazagoitia, nieta de Julián y Julita y quien a la postre se casaría con José Luis Gaspar Llacer, matrimonio que concebiría al escritor mexicano Diego Gaspar Villarías.
“En mi vida personal, mi bisabuelo fue un referente familiar y fue una especie de tótem porque yo, cuando supe de él, ya había sido fusilado”, responde Diego Gaspar cuando se le pregunta al respecto. “Siempre fue una incógnita para la familia, fue un personaje muy mitificado. Imagínate, un hombre que muere a los 40 años fusilado se vuelve un tótem”.
FOTO: ANTONIO CRUZ/NW NOTICIAS
A partir de aquella última misiva escrita por Zugazagoitia, Gaspar concibió La carta del abuelo, una novela que relata las correrías de dos hermanos gemelos tras hallar una carta que los conduce a una conciliatoria aventura familiar. Publicada recientemente por la editorial Suma de Letras, la obra envía a estos hermanos también a la entraña de un misterio de dolor y anhelo de supervivencia y a un viaje que los hace desvelar algunos de los grandes secretos de la filiación y los entramados familiares.
“Esta novela es de corte íntimo, pero también tiene la virtud de que puede ser una novela universal. Los temas que trato ocurren dentro de la intimidad de una familia, pero también se vuelve una especie de espejo en donde muchos lectores se pueden encontrar y definir su propia historia a partir de la historia de los demás”, explica el novelista mexicano, quien también es autor del libro Un prodigio posible. Letras de futbol amateur.

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—¿Cómo justificas la escritura de esta novela, Diego?
—Esta es una historia que yo definiría como una colección de sentimientos que busca honrar la memoria de un recuerdo. Así la definiría porque todo nace con la carta de un bisabuelo mío, un bisabuelo que fue uno de los últimos funcionarios de la República Española, y cuando cae la República Española y toma el poder Franco, a este hombre lo fusilan y deja una carta. A partir de esa carta escribí la historia de dos hermanos gemelos que, una vez que encuentran la carta, deciden ir en busca de toda información sobre su bisabuelo y hacen el recorrido que el bisabuelo hace de París, cuando lo detienen, y lo llevan a Madrid.
—Es importante aclarar que esta no es una biografía de tu bisabuelo...
—No. En esa aventura, los gemelos, adolescentes de preparatoria, encuentran dos temas: uno, reconocen su filiación y su identidad familiar, y dos, aprenden a reconciliarse consigo mismos. Estas son las grandes resonancias que quiero que el lector identifique, la parte de la filiación, que pertenecemos a una familia; el hecho de que seamos hijos, padres, hermanos nos modifica, nos crea, nos define.
—No obstante, ello no le resta la importancia que la historia le debe a tu bisabuelo...
—En el orden histórico, mi bisabuelo fue un personaje muy valioso de la República Española. Fue diputado en las cortes, después estuvo en la Secretaría de Gobernación con el presidente [Juan] Negrín, y al final estuvo en la Dirección General de Seguridad, un órgano que dependía de Gobernación, pero que tenía muchas facultades para controlar los disturbios. Él durante su mandato fue un personaje que se cuidó mucho, estaba por definirse la guerra, y cuando las escaramuzas estaban en su final, había gente que no sabía si era republicano o franquista, pues eso no era lo importante. Mas la historia dio una vuelta, le dio el poder a Franco, y mi bisabuelo tuvo que partir. Fue un personaje importante de la Segunda República Española y, además, fue un escritor también reconocido en su época. A pesar de que vivió muy poco tiempo, fue un personaje de la literatura y de la política españolas trascendente.

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—¿A ustedes como familia les ha quedado claro por qué lo fusilaron?
—La causa fue por rebeldía y porque dirigía un periódico que se llamaba El Socialista, el cual los jueces calificaron como que incitaba a la rebeldía. Esos fueron los cargos iniciales. La verdad es que fue un preso político y fue un muerto político. Al final, Franco tuvo que dar un ejemplo y tuvo que castigar y dar un golpe de mesa contra los principales funcionarios del régimen.
—¿Cuál es tu opinión, qué repercusiones tuvo en tu árbol genealógico la Guerra Civil Española?
—Tuvo muchas repercusiones porque es también un recuerdo histórico. A pesar de que yo no soy historiador, la Guerra Civil fue para mí uno de los primeros hitos en mi preparación histórica, siempre fue un telón de fondo porque, además, nosotros, la familia, íbamos todos los domingos a comer a un lugar donde se reunían españoles, conocíamos a personas, mucha de mi familia o de mis conocidos tenían abuelos que eran exiliados. Entonces a mí, como escritor y como individuo, históricamente me marcó muchísimo la Guerra Civil Española porque muchas de las personas cercanas vivieron ese trance. Fue una guerra como cualquier otra que partió historias y partió familias, partió una vena de un árbol genealógico.
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—Ahora, ya con la novela publicada, ¿cómo te hallas tú en estos desfogues fundamentales de filiación, reconciliación e identidad?
—Al escribirla yo también pasé por un proceso de reconciliación, sobre todo con mis padres. Siempre en las familias hay temas que tienes que resolver, y escribirla me ayudó mucho a reconciliarme y a entender el sello familiar al que pertenezco, como cualquier otro, y sin ningún tipo de condicionamiento. Lo que sí entendí es que venimos de un origen, y ese origen nos marca y nos define. Esa fue de las grandes lecturas y de las grandes enseñanzas que me dejó escribir la novela.
—Desde un punto de vista rigurosamente autocrítico, ¿qué te agrada y qué te desagrada de La carta del abuelo?
—Me gusta mucho que logré el equilibrio de la sentimentalidad. Es una novela sentimental, pero sin llegar a caer en lo cursi, y esa es una virtud, hay un equilibrio que no detiene al lector y no lo duerme, al contrario, le va dando ritmo. Me gustó también que puede ser una novela íntima sin dejar de ser universal. Muchos lectores se pueden conectar con la historia a pesar de que es muy íntima. Y lo que no me gusta es que no desarrollé más la historia que corre paralela a los gemelos, Julia y Diego, la que tiene que ver con la familia de ellos, la familia que está en un barco. Esa historia quizá me hubiera gustado desarrollarla más, me quedé un poco corto en esa parte, era una historia muy bonita.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Colomera y el frente Norte de Granada

jueves, 28 de septiembre de 2017 0
La ciudad de Granada, cayó en poder de los franquistas el 20 de Julio de 1936, la ciudad y la franja de unión con Sevilla ya siempre estarían en poder de las tropas sublevadas y de los sicarios de Falange que formaban grupos armados a caballo por los pueblos de alrededor y sembraban de terror a sus habitantes.

Pero excepto por el Oeste, la ciudad de Granada estuvo cercada por tropas republicanas que intervinieron en múltiples combates. En la zona Norte, junto al Pantano del Cubillas, en Colomera se encontraban  las MILICIAS POPULARES ANTIFASCISTAS, del 2º Regimiento Juan Marco, 1º Batallón, que formaba parte de la III Brigada Mixta (que después se denominaría XIII Brigada Internacional).

Estos peticiones de Febrero de 1937, se hacían al mando de la Brigada que se encontraba en Aguadulce (Almería) protegiendo la costa contra el avance de las tropas italianas y moras provenientes de Málaga, que había caído el 8 de ese mes.
Es curiosa la circunstancia que al formar parte de las Brigadas Internacionales la orden de envío del material solicitado esta escrita en Alemán.





viernes, 22 de septiembre de 2017

El Valle de los Presos, llamado de los Caídos.

viernes, 22 de septiembre de 2017 0
LOS PRISIONEROS CONSTRUCTORES

-No se conocen las cifras de los fusilamientos habidos entre 1939 y 1945. Oficialmente (estadísticas del Ministerio de Justicia en el año 1974) se reconoce que el número de personas condenadas a muerte y ejecutadas se eleva a 192.584.
El fascista italiano y colaborador de Mussolini, el Conde Ciano, en su diarío anota en julio de 1939 que "doscientas cincuenta personas son fusiladas diaríamente en Madríd y ciento cincuenta en Barcelona". Estos muertos no tenían reservado otro alojamiento que la fosa común.
En doce años, entre 1939 y 1950, hubo un total, según el análisis de las cifras oficiales elaborado por Ramon Tamames de 875.000 hombres/año perdidos. "Lo que para tener una idea gráfica equivale a 875.000 reclusos
durante todo un año (alrededor del 8 por 100 de la población activa de entonces) o bien 74.672 hombres en prisión durante 12 años seguidos.

En 1940 había en prisión 213.640 personas. De este enorme contingente de hombres y mujeres hacionados
en las cárceles y en los conventos convertidos en prisión, se formaron tres destacamentos compuestos por unos trescientos penados cada uno para trabajar en las obras del Valle de los Caídos. Se ha exagerado, siempre por falta de información adecuada, el número de presidiaríos políticos que intervinieron en la
construcción del monumento. En realidad, no llegaron a mil. Habían sido reclutados voluntaríamente. A
la mayoría de ellos les había sido conmutada la pena de muerte por la de treinta años de reclusión y antes
que sufrír las penalidades del encierro, con el trágico espectáculo de las "sacas" nocturnas, prefiríeron aceptar un trabajo cuya dureza desconocían.
A cambio de su esfuerzo la Dirección General de Prisiones les ofrecía redimir tres días de condena por uno de trabajo.

Los destacamentos estuvieron formados principalmente por campesinos, mayores de treinta años, que ignoraban el rudo trabajo de las canteras y del encofrado. Andando el tiempo llegarían a especializarse e incluso, cumplida la condena decidirían continuar en las obras. Si el rancho de la cárcel era malo, el del campamento no lo mejoraba. Sin embargo, el propio Franco, obsesionado desde sus tiempos de legionario por la buena alimentación de sus hombres, intervino en más de una ocasión para que los penados dispusieran
de comida abundante. La disciplina era muy severa, pero con el paso de los meses y comprobada la escasa
afición de los presidiaríos a fugarse (excepto tres sobrinos de Sánchez Albornoz), gozaron de una cierta libertad y se les permitió vivir con sus familias en los barracones.
El titánico trabajo de perforación de la montaña fue realizado exclusivamente por los presos políticos. Las
obras no se paralizaban y tres turnos se sucedían día y noche.

Autor: Eliseo Bayo
INTERVIU, Numero 28 de 1 de Diciembre de 1976, pagina 14


 
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